18 de marzo de 2011

ALGO DE LITERATURA PARA NUESTRO ROL DE MUJERES...

La Tía Daniela

Autora: Angeles Mastretta

Este cuento ha sido publicado en el libro "Mujeres de ojos grandes"


La tía Daniela se enamoró como se enamoran siempre las mujeres inteligentes: como una idiota. Lo Había visto llegar una mañana, caminando con los hombros erguidos sobre un paso sereno y había pensado: "Este hombre se cree Dios". Pero al rato de oírlo decir historias sobre mundos desconocidos y pasiones extrañas, se enamoró de él y de sus brazos como si desde niña no hablara latín, no supiera lógica, ni hubiera sorprendido a media ciudad copiando los juegos de Góngora y Sor Juana como quien responde a una canción en el recreo.
Era tan sabia que ningún hombre quería meterse con ella, por más que tuviera los ojos de miel y una boca brillante, por más que su cuerpo acariciara la imaginación despertando las ganas de mirarlo desnudo, por más que fuera hermosa como la virgen del Rosario. Daba temor quererla porque algo había en su inteligencia que sugería siempre un desprecio por el sexo opuesto y sus confusiones.
Pero aquel hombre que no sabía nada de ella y sus libros, se le acercó como a cualquiera. Entonces la tía Daniela lo dotó de una inteligencia deslumbrante, una virtud de ángel y un talento de artista. Su cabeza lo miró de tantos modos que en doce días creyó conocer a cien hombres.
Lo quiso convencida de que Dios puede andar entre mortales, entregada hasta las uñas a los deseos y las ocurrencias de un tipo que nunca llegó para quedarse y jamás entendió uno solo de todos los poemas que Daniela quiso leerle para explicar su amor.
Un día, así como había llegado, se fue sin despedir siquiera. Y no hubo entonces en la redonda inteligencia de la tía Daniela un solo atisbo de entender qué había pasado.
Hipnotizada por un dolor sin nombre ni destino se volvió la más tonta de las tontas. Perderlo fue una larga pena como el insomnio, una vejez de siglos, el infierno.
Por unos días de luz, por un indicio, por los ojos de hierro y súplica que le prestó una noche, la tía Daniela enterró las ganas de estar viva y fue perdiendo el brillo de la piel, la fuerza de las piernas, la intensidad de la frente y las entrañas.
Se quedó casi ciega en tres meses, una joroba le creció en la espalda, y algo le sucedió a su termostato que a pesar de andar hasta en el rayo del sol con abrigo y calcetines, tiritaba de frío como si viviera en el centro mismo del invierno. La sacaban al aire como a un canario. Cerca le ponían fruta y galletas para que picoteara, pero su madre se llevaba las cosas intactas mientras ella seguía muda a pesar de los esfuerzos que todo el mundo hacía por distraerla.
Al principio la invitaban a la calle para ver si mirando las palomas o viendo ir y venir a la gente, algo de ella volvía a dar muestras de apego a la vida. Trataron todo. Su madre se la llevó de viaje a España y la hizo entrar y salir de todos los tablados sevillanos sin obtener de ella más que una lágrima la noche que el cantador estuvo alegre. A la mañana siguiente le puso un telegrama a su marido diciendo: "Empieza a mejorar, ha llorado un segundo". Se había vuelto un árbol seco, iba para donde la llevaran y en cuanto podía se dejaba caer en la cama como si hubiera trabajado veinticuatro horas recogiendo algodón. Por fin las fuerzas no le alcanzaron más que para echarse en una silla y decirle a su madre: "Te lo ruego, vámonos a casa".
Cuando volvieron, la tía Daniela apenas podía caminar y desde entonces no quiso levantarse. Tampoco quería bañarse, ni peinarse, ni hacer pipí. Una mañana no pudo siquiera abrir los ojos.
-¡Está muerta! - oyó decir a su alrededor y no encontró las fuerzas para negarlo.
Alguien le sugirió a su madre que ese comportamiento era un chantaje, un modo de vengarse en los otros, una pose de niña consentida que si de repente perdiera la tranquilidad de la casa y la comida segura, se las arreglaría para mejorar de un día para el otro. Su madre hizo el esfuerzo de abandonarla en el quicio de la puerta de la Catedral.
La dejaron ahí una noche con la esperanza de verla regresar al día siguiente, hambrienta y furiosa, como había sido alguna vez. A la tercera noche la recogieron de la puerta de la Catedral con pulmonía y la llevaron al hospital entre lágrimas de toda la familia.
Ahí fue a visitarla su amiga Elidé, una joven de piel brillante que hablaba sin tregua y que decía saber las curas del mal de amores. Pidió que la dejaran hacerse cargo del alma y del estómago de aquella náufraga. Era una creatura alegre y ávida. La oyeron opinar. Según ella el error en el tratamiento de su inteligente amiga estaba en los consejos de que olvidara. Olvidar era un asunto imposible. Lo que había que hacer era encauzarle los recuerdos, para que no la mataran, para que la obligaran a seguir viva.
Los padres oyeron hablar a la muchacha con la misma indiferencia que ya les provocaba cualquier intento de curar a su hija. Daban por hecho que no serviría de nada y sin embargo lo autorizaban como si no hubieran perdido la esperanza que ya habían perdido.
Las pusieron a dormir en el mismo cuarto. Siempre que alguien pasaba frente a la puerta oía a la incansable voz de Elidé hablando del asunto con la misma obstinación con que un médico vigila a un moribundo. No se callaba. No le daba tregua. Un día y otro, una semana y otra.
-¿Cómo dices que eran sus manos? - preguntaba. Si la tía Daniela no le contestaba, Elidé volvía por otro lado.
-¿Tenía los ojos verdes? ¿Cafés? ¿Grandes?
-Chicos - le contestó la tía Daniela hablando por primera vez en treinta días.
-¿Chicos y turbios?- preguntó la tía Elidé.
- Chicos y fieros - contestó la tía Daniela y volvió a callarse otro mes.
- Seguro que era Leo. Así son los de Leo - decía su amiga sacando un libro de horóscopos para leerle. Decía todos los horrores que pueden caber en un Leo. - De remate, son mentirosos. Pero no tienes que dejarte, tú eres de Tauro. Son fuertes las mujeres de Tauro.
- Mentiras sí que dijo - le contestó Daniela una tarde.
-¿Cuáles? No se te vayan a olvidar. Porque el mundo no es tan grande como para que no demos con él, y entonces le vas a recordar sus palabras. Una por una, las que oíste y las que te hizo decir.
-No quiero humillarme.
-El humillado va a ser él. Si no todo es tan fácil como sembrar palabras y largarse.
-Me iluminaron -defendió la tía Daniela.
- Se te nota iluminada - decía su amiga cuando llegaban a puntos así.
Al tercer mes de hablar y hablar la hizo comer como Dios manda. Ni siquiera se dio cuenta cómo fue. La llevó a una caminata por el jardín. Cargaba una cesta con fruta, queso, pan, mantequilla y té. Extendió un mantel sobre el pasto, sacó las cosas y siguió hablando mientras empezaba a comer sin ofrecerle.
- Le gustaban las uvas - dijo la enferma.
- Entiendo que lo extrañes.
Sí - dijo la enferma acercándose un racimo de uvas -. Besaba regio. Y tenía suave la piel de los hombros y la cintura.
-¿Cómo tenía? Ya sabes - dijo la amiga como si supiera siempre lo que la torturaba.
- No te lo voy a decir - contestó riéndose por primera vez en meses. Luego comió queso y té, pan y mantequilla.
- ¿Rico? - le preguntó Elidé.
- Sí - le contestó la enferma empezando a ser ella.
Una noche bajaron a cenar. La tía Daniela con un vestido nuevo y el pelo brillante y limpio, libre por fin de la trenza polvorosa que no se había peinado en mucho tiempo.
Veinte días después ella y su amiga habían repasado los recuerdos de arriba para abajo hasta convertirlos en trivia. Todo lo que había tratado de olvidar la tía Daniela forzándose a no pensarlo, se le volvió indigno de recuerdo después de repetirlo muchas veces. Castigó su buen juicio oyéndose contar una tras otra las ciento veinte mil tonterías que la había hecho feliz y desgraciada.
- Ya no quiero ni vengarme - le dijo una mañana a Elidé -. Estoy aburridísima del tema.
- ¿Cómo? No te pongas inteligente - dijo Elidé-. Éste ha sido todo el tiempo un asunto de razón menguada. ¿Lo vas convertir en algo lúcido? No lo eches a perder. Nos falta lo mejor. Nos falta buscar al hombre en Europa y África, en Sudamérica y la India, nos falta
encontrarlo y hacer un escándalo que justifique nuestros viajes. Nos falta conocer la galería Pitti, ver Florencia, enamorarnos en Venecia, echar una moneda en la fuente de Trevi. ¿Nos vamos a perseguir a ese hombre que te enamoró como a una imbécil y luego se fue?
Habían planeado viajar por el mundo en busca del culpable y eso de que la venganza ya no fuera trascendente en la cura de su amiga tenía devastada a Elidé. Iban a perderse la India y Marruecos, Bolivia y el Congo, Viena y sobre todo Italia. Nunca pensó que podría convertirla en un ser racional después de haberla visto paralizada y casi loca hacía cuatro meses.
- Tenemos que ir a buscarlo. No te vuelvas inteligente antes de tiempo - le decía.
- Llegó ayer - le contestó la tía Daniela un mediodía.
- ¿Cómo sabes?
- Lo vi. Tocó en el balcón como antes.
- ¿Y qué sentiste?
- Nada.
-¿Y qué te dijo?
- Todo.
- ¿Y qué le contestaste?
- Cerré.
-¿Y ahora? - preguntó la terapista.
- Ahora sí nos vamos a Italia: los ausentes siempre se equivocan.
Y se fueron a Italia por la voz del Dante: "Piovverà dentro a l'alta fantasía."

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Cuando un hombre que está vivo te hace llorar, hay que dejarlo. Sólo se llora por los amantes muertos.
Clara Obligado

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17 de marzo de 2011

Una temporada en el infierno


En otro tiempo, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié.
Yo me he armado contra la justicia.
Yo me he fugado. ¡Oh brujas, oh miseria, odio, mi tesoro fue confiado a vosotros!
Conseguí desvanecer en mi espíritu toda esperanza humana. Sobre toda dicha, para estrangularla, salté con el ataque sordo del animal feroz.
Yo llamé a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqué a las plagas, para sofocarme con sangre, con arena. El infortunio fue mi dios. Yo me he tendido cuan largo era en el barro. Me he secado en la ráfaga del crimen. Y le he jugado malas pasadas a la locura.
Y la primavera me trajo la risa espantable del idiota.
Ahora bien, recientemente, como estuviera a punto de exhalar el último ¡cuac! pensé en buscar la llave del antiguo festín, en el que acaso recobrara el apetito.
Esa llave es la caridad. ¡Y tal inspiración demuestra que he soñado!
"Tú seguirás siendo una hiena, etc... declara el demonio que me coronó con tan amables amapolas. "Gana la muerte con todos tus apetitos, y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales".
¡Ah! ya aguanté lo mío: Pero, querido Satán, os conjuro, ¡miradme con ojos menos irritables! Y a la espera de las pocas y pequeñas cobardías que faltan, desprendo para vos, que amáis en el escritor la ausencia de facultades descriptivas o instructivas, voy a declarar unas cuantas odiosas hojas de mi carné de condenado.



Arthur Rimbaud

GOTAN PROJECT - RAYUELA (Official Music Video)

9 de marzo de 2011

LA ÚLTIMA INOCENCIA


Partir
en cuerpo y alma
partir.

Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta.

He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más fila para morir.

He de partir

Pero arremete ¡viajera!
ALEJANDRA PIZARNIK

25 de febrero de 2011

DESDE LA ALCANTARILLA...

Olor a muerte y podredumbre.

La alcantarilla está debajo de nosotros,

Las ratas burlan nuestros pies y duermen en ellos,

Descalzos de sueños, mareados y vomitados.

La locura tampoco existe,

De bruces a ti, de bruces al mundo,

A esta calle abandonada estoy de jetas,

Peleando, esquivando a cada paso,

Luchando cada instante para seguir en la misma pocilga,

La vida se nos parece demasiado a padecer,

En esta ciudad de cristianos y católicos,

Sobran los romanos y apostólicos,

La resignación se nos impregna en la nariz,

Los arrodillados nos arrojan a la calle,

Somos nosotros su culpa más grande,

Y en la calle la embriaguez con podredumbre,

Nos lleva a bailar con la muerte,

Un sol de parque mal oliente

Y ratas que empiezan a descomponerse.

23 de febrero de 2011

Mujeres condenadas

Como bestias inmóviles tumbadas en la arena,
Vuelven sus ojos hacia el marino horizonte,
Y sus pies que se buscan y sus manos unidas,
Tienen desmayos dulces y temblores amargos.

Las unas, corazones que aman las confidencias
En el fondo del bosque donde el arroyo canta,
Deletrean el amor de su pubertad tímida
Y marcan en el tronco a los árboles tiernos;

Las otras, como hermanas, andan graves y lentas,
A través de las peñas llenas de apariciones,
Donde vio san Antonio surgir como la lava
Aquellas tentaciones con los senos desnudos;

Y las hay, que a la luz de goteantes resinas,
En el hueco ya mudo de los antros paganos,
Te llaman en auxilio de su aulladora fiebre.
¡Oh Baco, que adormeces todas las inquietudes!

Y otras, cuyas gargantas lucen escapularios,
Que, un látigo ocultando bajo sus largas ropas,
Mezclan en las umbrías y solitarias noches,
La espuma del placer al llanto del suplicio.

Oh vírgenes, oh monstruos, oh demonios, oh mártires,
De toda realidad desdeñosos espíritus,
Ansiosas de infinito, devotas, satiresas,
Ya crispadas de gritos, ya deshechas en llanto.

Vosotras, a quien mi alma persiguió en tal infierno,
¡Hermanas mías!, os amo y os tengo compasión,
Por vuestras penas sordas, vuestra insaciable sed
y las urnas de amor que vuestro pecho encierra.

-CHARLES BAUDELAIRE

21 de febrero de 2011

SALVAJES EN EL PARQUE

EL BLOG RECOMENDADO PARA ESTE MES...

La galería de arte, del parque, la calle, la esquina que llega a tus ojos por medio de la red.


http://salvajesenelparque.blogspot.com/

14 de febrero de 2011

Putrefacción

Últimamente
Me ronda este pensamiento
Que este país
Ha retrocedido
4 0 5 décadas
y que todo el
avance social
los buenos sentimientos de
una persona hacia otra
se han borrado
y se han reemplazado por la
vieja
intolerancia de siempre.

Más que nunca
Tenemos
Egoístas ansias de poder
Desprecio por el
Débil
El viejo
El pobre
El desvalido.

Estamos reemplazando necesidad con
Guerra
Salvación con
Esclavitud.

Hemos desperdiciado
Los logros
Nos hemos deteriorado
Deprisa.

Tenemos nuestra Bomba
Es nuestro miedo
Nuestra vergüenza
Y nuestra condena

Ahora
Se ha apoderado de nosotros
Algo tan triste
Que nos deja
Sin aliento
Y ni siquiera podemos
Llorar.



CHARLES BUKOWSKI

7 de febrero de 2011

Los Muertos de Cristo - Los Gritos del Silencio II





Los Gritos Del Silencio II

Veo pasar el tiempo,
Que arranca mi juventud,
Juventud asesinada,
De hormigon es mi ataud.
Ataud que va en silencio,
Navegando en el olvido,
Lleva dentro el tormento,
De mis gritos no hay testigos.

Tratado como una bestia,
Pisoteada mi dignidad,
En la celda de castigo,
Me golpea un animal,
Golpes que ya ni siento,
No paro de temblar,
Electrodos rompen mi cuerpo,
Me acabo de orinar.

Funcionario de prisiones,
Llaman hoy al carcelero,
Perro fiel que bien guardas,
Las llaves del infierno,
Infierno de los pobres,
Paraiso de los ricos,
El dinero es lo que cuenta,
Lo que menos el delito.

Vivimos en un sistema,
Al que llaman civilizado,
Que condena sus errores,
En jaulas para humanos.
Y dicen esos democratas,
De corazon envenenado,
Que condenes el terrorismo,
Por los derechos humanos.

Vemos pasar el tiempo,
Que arranca la juventud,
De millones de presos,
Mañana puedes ser tu.

Vemos pasar el tiempo,
Que arranca la juventud,
Hoy ha muerto otro lamento,
En el silencio de este ataud.

Funcionario de prisiones,
Llaman hoy al carcelero,
Perro fiel que bien guardas,
Las llaves del infierno,
Infierno de los pobres,
Paraiso de los ricos,
El dinero es lo que cuenta,
Lo que menos el delito

29 de enero de 2011

La pregunta en llamas

Por Fernando Rendón


El tejido de un sueño inenarrable, una red de mundos como un organismo de espejos que reflejan el vacío de la luz, plenos de la nostalgia del no ser siempre siendo.

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Cada día acudir a la cita propia para adelantar en la desconocida vía. El mundo nuestro (en realidad “de ellos”) se percibe derruido, inundado, en temblor y temor, aún así seremos libres, y por esto no sufrimos.

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Vuelta a la soledad extrema que ya no duele, en la que luchamos solos, respiramos solos, solo amamos. Debemos desenvolvernos así, solitarios, como tú y yo, en la acometida espiritual que uno de estos siglos triunfará sin objeciones.

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Amar, pugnar en desprendimiento, sosegado en la plenitud del solsticio solar o de la noche de la primavera más azul, del deseo que conjuramos para los desposeídos de sí y de todo.

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Se quiere una red para tomar a alguien que se va, dejando a su pequeña hija. Hay que retomarla, atraerla hacia la red, halarla hacia el corazón dulce y plural de la existencia, que la llama de regreso. No te vayas, hermana del deseo del mundo, ven de nuevo a nosotros, nos perteneces, eres parte del rocío.

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El extraño de una familia. El extrañado. El raro huraño. Él sólo, que no participa del entusiasmo general. El que no tomó partido por la descaminada sociedad, en breve o formidable escala. Que no vivió a escala su amor infrecuente, como quienes habitaron los archipiélagos del tedio. Que se comprometió consigo, chocando con su especificidad sin espejos, su exigencia sin lenguaje, su nada bella, irreparable, inútil, promesa.

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Pero no se siente dolor del mundo, no heredamos la congoja. Qué suerte irse con respeto y gratitud por todo cuanto hemos vivido. A pesar de todo podemos estar felices. Qué difícil y bello ha sido todo cuanto hemos atravesado con ausencia de rencor. Cuánto amor en la humana construcción, qué hermoso el deseo creador, humanísimo, que ha buscado cambiar a cada ser filo contra filo con la sombra amenazante que emana del submundo humano.

Y a la vez cuánto odio desde el devastador inframundo, que aliado al tiempo y al polvo ha jurado la demolición de la embriagadora esperanza.

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Supimos que todo lo intuido era probable, que lo soñado sería, puesto que el universo es suficientemente flexible para amoldarse a unas manos febriles y se hace posible amasar una ciudad. Acariciar un mundo trascendido del desencuentro brutal, del tormento de la enconada guerra infinita, esta tormenta que no cesa, hijo. Se logrará. La dicha se demora pero la viviremos con mayor energía que la pérdida, que no existe.

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Suponiendo que pierdes lo que consideras que pierdas al morir, esta conciencia de haber vivido y el fugaz recuerdo póstumo de haber sucumbido a pesar de todos los esfuerzos, nos queda la tierra invencible y nosotros en su vientre al final, parte de ella -de la forma más indestructible-: ¿no cantaremos la derrota de la muerte? Pues eres tú la tibia tierra entera que gira ante la familia de planetas y una mano fatal nos habrá en vano arrebatado al sol.

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Todo fue hermoso. Miles escuchando junio entero, viviendo y redimensionando el espacio donde solo mora la poesía sin ley ni rey en su espesura secreta, la voz de la tierra toda, tierra de penuria y de gloria de esta especie de humanos en contradicción con la existencia en la vía de un porvenir que tarda, que tardará.

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Tuvimos miedo pero lo venceremos. Es preciso llegar donde esperamos. La muerte espera del otro lado, hecha una bocaza. El dulce amor será devorado. Y qué. Toda la obra humana será engullida: las pirámides milenarias, las magníficas naves y los aparatosos palacios, las civilizaciones perdidas y las vueltas a hallar por arqueólogos sorprendentes. Y qué. Hicimos lo nuestro. Ser firmes y resueltos de cara a la catástrofe. (En el interregno un colibrí que ignoraba nuestra historia, bebió del polen del girasol y fue feliz en su efímero vuelo fascinante).

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Nos hizo sufrir el apego en vía de desarraigo y no me retracto. Padecimos a la vista del hermano en pánico al día siguiente de su nueva certeza. O la amiga apresada por el autoritario desamor en una cárcel cerca al mar. El segundo hermano loco sin remedio. Los amigos arrugados por la incomprensión de todo y rendidos cuando la tiniebla comenzaba. La loca hermana sumergida en el misterio de su vida enajenada. O aquella a quien amamos que jamás nos reconoció. La propia hija sin el deseo propia de la lucha, torpemente olvidada de toda confianza, esperando nada o a nadie, porque carecía de futuro la ciudad de sangre y pólvora, el valle terrífico deletéreo, gobernado por los industriales del cañón, la enrojecida barranca del mundo donde quedaron esculpidos los rostros de los desaparecidos a la luz del día, a causa de los reyes, ya limo de la tierra primera, sin la claridad que ni por asomo llegó.

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De esta forma, en esta fosa común que recorres sin saberlo, yace desde siempre el emperador al lado de su esposa, reina de los gusanos toda ella, entre el papa y el más avaro banquero de los ciclos humanos está también el emprendedor de las guerras, al lado de los sabios de la mortal ciencia de la ruina humana. Yace también aquí la estrella porno del pop, y su excelencia al otro lado repleto de collares y medallas en el mausoleo de oro puro. Todos compiten aún después de muertos por un nombre de humo. Los poderosos, los importantes y célebres, aquellos que jugaron a la historia con un póker infernal, los aborrecibles y los más reconocibles en la tramposa historia que nos prodigaron sin tregua, en los periódicos amarillentos como sus amarillos dientes, ahora que bajo tierra no pueden ver ya al dentista. Aquellos a quienes las revoluciones no pudieron nunca vencer, y que nos derrotaron a todos siglo a siglo, fueron vencidos a su vez por alguien o algo más famoso que ellos: la muerte.

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No se preocupen entonces, hermanos bajo el sol tras este nuevo diluvio, no se arrojen en masa a las patas de los caballos. La muerte vencerá a quienes nos han vencido provisoriamente. Celebrémoslo. Aprendamos de la paciencia ardiente. El día está con nosotros. El tiempo nos premia con un espectáculo inesperado. Su mundo, no el nuestro, se quiebra. Sus fortunas se disipan. Atención.

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No tenemos con quién hablar. Por eso escribimos, alma. Hemos preparado con entusiasmo, durante días interminables, la provisión del camino, el vino de las reuniones, la ambrosía del ebrio dialogo con mis amigos, inacabado, que ha concluido siempre con la pregunta. Y esperamos la respuesta para el siguiente encuentro. Yéndonos bien, la pregunta seguía ardiendo, sin respuesta. La pregunta nunca fue doblegada. ¡Pero todos debían irse!

A la siguiente vista la pregunta había muerto. Y nadie parecía estremecido por el olvido. Ya no quedaba pregunta, ni mundo, ni hermandad.

Emprender entonces de nuevo la guerra por la existencia de la única pregunta necesaria.

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A pesar de todo insistimos en vernos, en celebrar los seres extáticos del porvenir que no alcanzaremos, los descendientes luminosos que nunca abrazaremos, y continúa la ronda del vino y el salmón, el brindis por la revolución del espíritu que atravesará cada piedra cada noche como un rayo lunar.

Y persiste esta espera que late como un solo corazón, vive la pregunta que presiona duramente al borde del insomnio, la cuestión eterna: ¿cuándo llegaremos al alba nuestra para abrazar la libertad y la belleza?

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Una red mundial de voces, un coro de soles que brotan del corazón del geranio, la eclosión del deseo germinado en música, en lucha contra el terrón, contra el pedrusco, mientras se abate sobre nosotros el granizo en la madrugada de los tiempos rebeldes.

Un ser siendo. Un no saber sabiendo. Un morir viviendo entre los elementos de la desintegración encontrando e inhalando para siempre la atmósfera que nada pudo reducir ni quebrar. No nos dejó sin respiración el verdugo. El corazón fue más generoso y la imaginación borró las fronteras del lugar de reclusión en que se quiso convertir al mundo. Ahora llega la era de las setas y de los imperceptibles seres del renacer, en nombre del amor que no tiene dónde vivir que forcejea, que llama y resiste.

tomado de: http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Festival/XXI_Festival/Comunicados/09.html

28 de enero de 2011

En la ciudad terror

Un bus que vale mil quinientos,
Un semáforo en rojo,
Un conductor afanado,
¡Pablo escobar vive, Pablito está vivo! Dice un fulano
Vamos en la ciudad terror soñando,
Y la sirena de policía al mismo tiempo sonando,
Una patrulla, dos patrullas, un carro rojo y uno blanco
Un policía fumando,
Un tiro que perfora el carro blanco,
Y un muerto esperando,

Más adelante, una patrulla
Atravesada en la calle,
Por drogas o descuido,
Los tombos chocaron,
Esquivando policías mentales, reales y acostados vamos,
Luchando el asfalto y pendientes a dar el salto.

25 de enero de 2011



«El viaje no acaba nunca. Sólo los viajeros acaban. E incluso estos pueden prolongarse en memoria, en recuerdo, en narrativa. Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo: “No hay nada más que ver”, sabía que no era así. El fin del viaje es simplemente el comienzo de otro. Es necesario ver lo que no ha sido visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se vio en Verano, ver de día lo que se vio de noche, con sol donde antes la lluvia caía, ver el trigo verde, el fruto maduro, la piedra que cambió de lugar, la sombra que aquí no estaba. Es preciso volver a los pasos que fueron dados, para repetirlos, y para trazar caminos nuevos a su lado. Es preciso recomenzar el viaje. Siempre. El viajero vuelve ya.»
Viaje a Portugal. José Saramago

MANIFIESTO AL CONGRESO DE ESCRIBANOS CATÓLICOS

16 de enero de 2011

LA INOCENCIA...




"La manía de comprender y, por consiguiente, de empequeñecer, de mediocrizar —toda mi vida, me han atosigado con preguntas imbéciles: ¿Por qué esto? ¿Por qué aquello?—, es una de las desdichadas de nuestra naturaleza. Si fuéramos capaces de devolver nuestro destino al azar y aceptar sin desmayo el misterio de nuestra vida, podría hallarse próxima una cierta dicha, bastante semejante a la inocencia".

Luis buñuel, mi ultimo suspiro.


LOS NADIES - eduardo galeano

El miedo segun Galeano

Eduardo Galeano - Pájaros Prohibidos

8 de diciembre de 2010

Causa y efecto

Charles Bukowski

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los mejores a menudo mueren por
su propia mano
sólo para huir,
y aquellos que quedan atrás
nunca pueden entender
por qué alguien
querría huir de ellos.

4 de diciembre de 2010

LUIS BUÑUEL, DE MI ÚLTIMO SUSPIRO


Conservo en la memoria, a mitad del camino entre la vigilia y el sueño,
otro canto de aquel tiempo, que tal vez se haya perdido ya, pues la melodía se transmitía de viva voz de generación en generación, sin que nadie la escribiera.
Era el Canto de la Aurora. Antes del amanecer, un grupo de muchachos
recorría las calles para despertar a los vendimiadores que debían ir al trabajo a primera hora. Quizás algunos de aquellos «despertadores» vivan todavía y recuerden la letra y la música. Canto magnífico, mitad religioso y mitad profano,venido de una época ya lejana. Aquel canto me despertaba en plena noche en la época de la vendimia. Después, volvía a dormirme.

2 de diciembre de 2010

La malvada intención

Ustedes, por estar leyendo la crónica social...
las recetas de cocina y el manual para portarse bien en sociedad...
por estar alelados mirando la televisión o las estrellas...
y baboseándose con las poesías a miss universo...
ustedes, los poetas que fabrican sobre el diccionario de rimas un poema quincenal...
ustedes, los intelectuales conformistas para quienes es muy cómodo el nihilismo...
ustedes, los burócratas liberales y conservadores que ya perdieron el sentido de lo maravilloso...
ustedes, los inspectores de la moral, que confunden el “hula-hula” con el marqués de sade...
ustedes, los sexólogos de ideas fijas que representan el “hula-hula” con un falo abstracto y circular...
(nosotros protestamos contra ustedes que se oponen a la satisfacción de los instintos naturales y al derecho a legitimar esos instintos por las vías legales de la imaginación)...
ustedes, los reales académicos y tratadistas de la forma, que no saben lo que se anida en las cloacas, y que no han mirado desde las alcantarillas el nacimiento del sol...
ustedes, los estudiantes de urbanidad y de retórica que ya saben rimarle un verso a la prostituta y limpiarse la jeta con elegancia...
ustedes, las señoras aristocráticas que bailan a Elvis Presley en el club y levantan las piernas para escandalizar a los notarios y a los senadores de la 2a. república...
ustedes, magistrados y jueces que codifican la vida y asesinan con fórmulas los instintos vitales...
ustedes, los notarios que escrituran a los ricos la tierra de los pobres con manos de usureros y canas en el cerebro...
ustedes, los ciudadanos ejemplares que se emborrachan en los prostíbulos y hacen penitencia religiosa...
ustedes, los que se flagelan a la luz del sol ante los altares de piedra, y de noche cumplen funciones de pederastas...
ustedes, los de la “liga de la decencia” y “la pureza del espíritu” que se escandalizan con los senos de una escultura y no sienten horror al defecar en la bóveda celeste del sanitario...
ustedes, los predicadores, que apestan con su oratoria y con sus sotanas de terciopelo sudado...
ustedes, los políticos que no creen en la revolución y se hacen remunerar su falta de fe...
ustedes, los policías, que no saben como preñan los poetas a las rosas...
ustedes, los críticos de arte y literatura que han leído la citolegia y a kant, y que confunden a gonzaloarango con un paciente de la sicología, a garcilazo con don blas de lezo, la “unión libre” de breton con la “unión nacional” de ospina pérez, un ataque al corazón con la crisis de la poesía...
ustedes, en general, no saben nada de nada...
y tienen una idea falsa de lo que es el nadaísmo cuando piensan que somos la amenaza material del orden burgués...
nosotros no vamos a robarle la chequera al capitalista, ni vamos a asaltar a media noche su despensa; que los burgueses revienten tranquilos en medio de la abundancia...
tampoco vamos a raptar en noches de luna a las colegialas del “mary mount”. el nadaísmo no es una historia prostibularia, que ellas revienten con sus prejuicios, su puritanismo angélico, y que lleven su sexo casto al matrimonio, o lo conserven como una momia para que lo consagren a san luis gonzaga...
tampoco queremos alterar sus conceptos del mundo en el que viven de tránsito a la eternidad, afianzados aquí en la estabilidad económica, la virtud y el respeto social...
nosotros no tenemos nada que ver con quienes no tienen problemas, ni dudas, ellos están salvados...
pero queremos confesarle una malvada intención a la burguesía. señores burgueses: el nadaísmo se fundó para pervertir a vuestros hijos. vamos a interrumpir vuestro sueño y a despertar en vuestras alcobas inquietantes y terribles gérmenes de zozobra. vuestros hijos regresarán una noche a pediros cuentas, ebrios y poseídos de una terrible cólera.
temedlos, yo los conozco, son peligrosos...
a mi madre de 70 años ya le advertí: nena, si no me dejas libre le diré a la policía que eres comunista... y ella dijo: “tú sabes que eso es falso, no lo hagas, porque me echarían de la iglesia...”.

Fuente:
Obra negra. Santa Fe de Bogotá, Plaza & Janés, primera edición en Colombia, abril de 1993.

¿Y MAFALDA?





"Ella sigue hablando, - basta con querer escucharla_ Desnuda a toda voz las áureas de una época de lata y tarros de colores, no podremos verla nunca como una cínica viejita revolviendo el caldo negro de la memoria y dándonos consejos oportunistas. Jamás hará suya la adultez de un mundo que por acumular riquezas paga el precio de su propia aniquilación. Por eso a Mafalda la seguimos releyendo, sorprendidos aún con sus andanzas, su gracia, inteligencia y alucinación. Únicas, cada vez tan nuevas como hace 4 décadas. COMO PETER PAN, MAFALDA SIEMPRE SERÁ UNA NIÑA"


29 de noviembre de 2010

LA PRIMERA MESTRUACIÓN DE MAFALDA

Cuentan que era la primera mestruación de Mafalda y estaba sola en casa. No sabía qué hacer, entonces se le ocurrió ir a casa de su mejor amigo, Felipe, y le dice: - Hola Felipe, ¿está tu mamá en casa? - No, Mafalda pero ¿en qué te puedo ayudar? - No Felipe, son cosas de mujeres, no te puedo contar- No, pero dime ¡yo sé mucho de mujeres ! - No Felipe ¿Y tu hermana está? - No, dale, ¡Dime a mí, yo sé muchooo! Bueno Felipe, te cuento...

Mafalda se levantó la falda y estaba todita ensangrentada: Felipe horrorizado le dice: Mafalda ¿qué hiciste? ¡¡¡¡¡TE CORTASTE LOS HUEVOS !!!!!


NUNCA CONFÍES EN NADIE CUANDO DICE QUE TE ENTIENDE, MENOS CUANDO DICE QUE CONOCE LO QUE SIENTES... SOLO LAS MUJERES REALES COMPRENDEMOS... QUÉ SE SIENTE SER UNA MUJER REAL...POR ESO YA NO SOMOS TAN ESPOSAS, POR ESO NOS SACUDIMOS MUCHAS DE LA IMPOSICIÓN DE SER MADRES Y NOS DEDICAMOS A LA COMPLICIDAD, ES LO ÚNICO PARA OFRECER...

8 de octubre de 2010


Cantora nocturnaJoe, macht die Musik von damals nacht...La que murió de su vestido azul está cantando.Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.Adentro de su canción hay un vestido azul, hayun caballo blanco, hay un corazón verde tatuadocon los ecos de los latidos de su corazónmuerto.Expuesta a todas las perdiciones, ellacanta junto a una niña extraviada que es ella:su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de laniebla verde en los labios y del frío gris en losojos, su voz corroe la distancia que se abre entrela sed y la mano que busca el vaso.Ella canta.Alejandra Pizarnik


21 de julio de 2010

Aurora, violeta y esperanza; estrellas en el caos.




Al amanecer, la Aurora cabalga por los aires fríos y con sus lágrimas de desconsuelo moja el gris laberinto de almas tristes y muertes seguras, pasa aceleradamente por un país en ruinas. Es un país tumba, donde el dolor se refugia en la ignorancia de aquellos que no encienden luces sino que maldicen la caverna de sombras en la que se encuentran. Ésta mujer encantadora quiere anunciar la llegada del sol, pero nadie la escucha; aurora, sigue anunciando lo que vino a alumbrar.

Al atardecer, cuando muere el fulgor del sol, llega violeta con su nostalgia; vestida con sus estambres amarillos y llena de inquietud, espera apaciguadamente la noche que la llevará a ocultarse muy abajo en el oscuro bosque. Sigue jugando a la poeta sin versos, a la artista sin lienzos; violeta continúa interrogándose, por la mejor opción para escapar de la violencia destructora del hombre feroz. Todos los días, evita las botas monstruosas del despiadado que quiere destruirle.

Y al final, susurra la noche el desanimo de sentir que la humanidad ni se inmuta, sigue destruyéndose inhumanamente. La luna ya ha perdido la fe en el hombre y lo piensa lobo; aunque daños e historia nos insistan en la imposibilidad, conservamos la esperanza que reposa en la utopía de un hombre que pueda llamarse humano. 

14 de julio de 2010

Para que se me quite el frío, para que se me quite el odio, para que se vacíe el eco de la amargura que llevo dentro...




HE VUELTO PARA CONTAR DE MIS SUEÑOS...







Los juegos de los niños en la calle, los televisores encendidos al interior de las casas, ese universo de sueños sumergido en tantas realidades ajenas... Pues nada se ve más allá de esa historia, donde se tejen frustraciones, dolores y alegrías, pero sólo hay gentes, que no lloran, que no ríen, que mienten, que callan, que sufren en silencio y mueren paralizadas por el temor de escapar a la cotidianidad... $!lv!@ P.






Como dice la poeta, "Una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo, la rebelión cosiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" (ALEJANDRA PIZARNIK).

...Mis sueños, capturar en cada instante la belleza, para no morir ahogada en la alcantarilla; escapando de la cotidianidad, sin miedo DE LLORAR, DE REÍR.






Fotografías: Silvia P. 

7 de julio de 2010

Humanitos:

"Darwin nos informó que somos primos de los monos, no de los ángeles. Después supimos que veníamos de la selva africana y que ninguna cigüeña nos había traído desde París. Y no hace mucho nos enteramos de que nuestros genes son casi igualitos a los genes de los ratones. Ya no sabemos si somos obras maestras de dios o chistes malos del diablo. Nosotros, los humanitos: los exterminadores de todo, los cazadores del prójimo, los creadores de la bomba atómica, la bomba de hidrógeno y la bomba de neutrones, que es la más saludable de todas porque liquida a las personas pero deja intactas las cosas, los únicos animales que inventan máquinas, Los únicos que viven al servicio de las máquinas que inventan, los únicos que devoran su casa, los únicos que envenenan el agua que les da de beber y la tierra que les da de comer, los únicos capaces de alquilarse o venderse y de alquilar o vender a sus semejantes, los únicos que matan por placer, los únicos que torturan, los únicos que violan. Y también... los únicos que ríen, los únicos que sueñan despiertos, los que hacen seda de la baba del gusano, los que convierten la basura en hermosura, los que descubren colores que el arcoiris no conoce, los que dan nuevas músicas a las voces del mundo y crean palabras, para que no sean mudas la realidad ni su memoria."


6 de julio de 2010

Medellín a solas contigo




1.
Un bus me deja a mitad de camino. Por 30 centavos compro 15 minutos de paisaje. A la montaña subo a pie, jadeando de calor hasta coronar la cumbre. A la casa donde voy se entra por una avenida de rosas cuyos botones estallaron esta tarde al sol. Todavía, en el perfume del aire, mi carne percibe la cópula de la naturaleza.
La visión de la ciudad es espléndida desde esta altura. Puede pensarse en un paisaje ideal para místicos, pero aquí viven los industriales antioqueños.
Todavía no me tomé una copa, y ya estoy ebrio. La voluptuosidad del aire emborracha mis sentidos. Me niego a beber para conservarme lúcido, y gozar este paisaje fascinante tan parecido a la gloria. Para empezar, un jugo de moras.
Marina me enseña el nombre de las matas que crecen en su jardín: gardenias, alelíes, crisantemos y girasoles. ¡Qué derroche de belleza! No falta un color, y todos los aromas están presentes. Escandalosa lujuria de esta tierra donde brota el milagro por el amor de un corazón y unas manos de mujer.
Quisiera vivir en medio de este esplendor de fuerza, sol y poesía. Pero tal vez no. Esta violencia desencadenada terminaría por matarme, es demasiado inhumana. Mi alma también ama la pobreza, la aridez y las piedras. Mi dicha muere en el exceso. Y esta belleza es perfecta. La felicidad tendría aquí su reino, pero también una muerte melancólica. El corazón necesita ausencias para alimentar el deseo.
2.
Nos instalamos en la biblioteca. Tomamos un licor seco, excitante, y estamos felices. Tras los vidrios una terracita sembrada de pinos semeja un balcón sobre un abismo que titila: ¡La ciudad!
Anclada en la oscuridad, chisporrotea con sus neones brillantes. El viento mece los árboles. El cielo centellea apacible. Me siento despojado de espíritu, vacío de ideas, sólo abierto a las embriagueces del cuerpo.
Lenta y cálida invasión de felicidad que nace al mismo tiempo que la noche. Reconciliación de mi ser con el mundo. Esta noche sólo existo para afirmar, para consentir. No tengo dudas sobre nada. Ni siquiera los asesinos pensamientos de muerte. Perfecta plenitud en el mundo y en mi alma: una paz de piedra, dicha sin fondo.
Olor de eucaliptus y rosas en la biblioteca. Me digo: es el buen olor de la sabiduría, esta inocencia que no está escrita más que en el aire, y más alto aún, en las estrellas.
3.
Cuando a media noche salgo en la terracita veo la ciudad iluminada, feliz bajo la fresca noche de verano.
¡Oh, mi amada Medellín, ciudad que amo, en la que he sufrido, en la que tanto muero! Mi pensamiento se hizo trágico entre tus altas montañas, en la penumbra casta de tus parques, en tu loco afán de dinero. Pero amo tus cielos claros y azules, como ojos de gringa.
De tu corazón de máquina me arrojabas al exilio en la alta noche de tus chimeneas donde sólo se oía tu pulmón de acero, tu tisis industrial y el susurro de un santo rosario detrás de tus paredes.
Bajo estos cielos divinos me obligaste a vivir en el infierno de la desilusión. Pero no podía abandonarte a los mercaderes que ofician en templos de vidrio a dioses sin espíritu.
Te confieso que no me gustaba tu filosofía de la acción, y elegí para mí la poesía. Este era el precio de mi orgullo y mi desprendimiento.
Tus mañanas son las más bellas que han amanecido en ciudad alguna. Pero me negaba a perder su contemplación por tus oficinas burocráticas. No, Medellín: prefería esperar tus mañanas en un bar, o en un parque solitario para que te vomitaras plena de libertad y radiante de sol sobre mi corazón borracho.
Por eso me decías "vago", porque nunca fui avaro con tu belleza. En cambio tú nunca fuiste generosa con mi locura. Yo te daba mucho amor y te adoraba. Pero de tanto amarte casi me destruyes.
Huí de tu belleza y de tus glorias para conquistar las mías, en vista de que no parecías orgullosa de mis alabanzas, y me despreciabas como a un bastardo porque no hacía lo de todos: rezar el rosario, casarme, trabajar como un negro y después morir.
De noche te era fiel, era tu testigo desvelado para que tu belleza no fuera inútil: te aseguraba un reino en mi conciencia y una dicha en mi corazón exaltado. Pero nunca comprendiste la humilde gloria de tener un poeta errando por el corazón desierto de tus noches considerándote mi hogar, mi amante, y mi única patria.
Eres utilitaria en cambio, y preferías acostarte con gerentes y mercaderes. También eres tiránica, pues te place la servidumbre, dominar soberana en el reposo de los vencidos y los muertos.
Sola y pura con tu gloria inhumana. Avara con tu majestuosa belleza. No te das porque a todos has matado, Medellín asesina, Medellín de corazón de oro y de pan amargo.
¿Por qué te empeñas en matar el Espíritu? Yo sé: porque el Espíritu tiene sus glorias que te rivalizan en poder.
No todo es Hacer, Medellín. También No-Hacer es creador, pues no sólo de hacer vive el hombre. Dijo Lawrence: "Prefiero la falta de pan a la falta de vida". Pero tu fanatismo laborioso no te da tiempo para asimilar otras filosofías de la vida. No has tenido tiempo de aprender el Poder sin la Gloria. A veces le coqueteas al Espíritu, pero pesas demasiado con tu materialismo para permitirte una grandeza que no es elevada, que no es del alma.
No tienes corazón ni ojos para estas gardenias que me rodean, estos lotos en su laguna, ni para esta carga embriagadora de perfumes, y esta dicha carnal que me llega del silencio. Eres de una inocencia perversa porque asesinas el alma de las flores; porque arruinas el cielo con tus vomitadoras chimeneas; porque robas al sueño su silencio con tus ronquidos de producción en serie.
Hay otras mercancías que no produces: los alimentos del alma. Ni siquiera tienes una fabriquita para alimentos del alma. Tus politécnicos y universidades sólo vomitan burócratas, peones, jefes de personal y millares de contadores para tu potente máquina económica, tus cerebros electrónicos y tu Bolsa Negra.
¡Castrados de espíritu! Y yo sé que no son brutos. Al contrario, son idealistas y mesiánicos, herederos de conquistadores. Pero tú eres horriblemente frustradora.
Eres incapaz de producir un líder espiritual, ni siquiera un mártir. Porque antes de que el Iluminado diga su mensaje de salvación, ya tú le has ofrecido un puestecito en el Banco Comercial Antioqueño, y lo conquistas para heredero de tus tradiciones, socio de la Venerable Congregación de los Fabulosos Ingresos Per Cápita y Caballero del Santo Sepulcro.
Así coaccionas el espíritu de creación, la libertad y la rebelión. Eres endemoniadamente astuta para conservar la vigencia de tus estúpidas tradiciones. No admites cambios en tu poderosa alma encementada. Sólo te apasiona la pasión del dinero y aforar bultos de cosas para colmar con tus mercancías los supermercados.
Esto no estaría mal si con tus excesos y tus delirios productivos te acordaras de que tienes alma. Pero el tiempo del ocio lo ocupas en engrasar tus poderosos engranajes que mueven día y noche tu filosofía del Hacer, tu pensamiento reproductor.
A veces apestas a gasolina y hollín, mi pequeña Detroit. Cuando me abrumas con tus puercos olores siento piedad por tu insensato autodesprecio. Ni siquiera hay un rinconcito en tu monstruoso corazón de máquina para que florezca la flor bella, la flor inútil de la Poesía.
4.
Y así... tu belleza me daba el gusto amargo de la muerte. Tu desprecio en vez de anonadarme me infundía coraje y una terrible fuerza para conquistar los cielos, los mares y los amores imposibles, y a mí mismo que estaba muerto en la nada.
A pesar de ti, te debo lo que soy, pues no sería nada si no hubiera nacido bajo tu cielo. Tu tradición me predestinó desde siempre a la rebeldía. La demencia de tu producción me arrojó en los hornos de la pasión creadora y la contemplación.
he sabido estimarme en la medida en que me despreciabas. Agracé la soledad porque me arrojaste de tus templos, tus fábricas y tus cementerios donde no daba la medida de la muerte. Me cerraste todas las puertas y me quedé fuera de tí, sin ti, y me obligaste a mirar hacia lo alto y hacia el fondo, a mi alma y al cielo.
En tus calles besé el rostro amargo del fracaso. Te suplicaba en silencio en tus noches de eterna belleza, pero no entendías mi lenguaje de oración. Había que enternecerte a martillazos, hacerte razonable a golpes de sacrificio: cabeza dura de cemento, alma de caldera, arterias de hierro galvanizado que alimentan de aceite tu corazón. No de sangre, y por eso eres más insensible que un zapato.
Tu desalmada indiferencia me obligó a vencer mis feroces enemigos: esos fantasmas interiores que crucificaban mi carne joven con fieros clavos de auto-destrucción. Yo chillaba de dolor silencioso en el mismo corazón de tu desprecio.
Lo que más me atormentaba era un áspero deseo de suicidio que intenté con horribles venenos entre tus petulantes rascacielos, o en la sordidez de tus burdeles donde me consagraba a horrendas orgías con ancianas, mendigas harapientas y niñitas rameras que podían ser mis hijas.
Pero fue inútil, yo soy alma difícil de crucificar. Veinte años antes me habías hecho heroico cuando de niño asaltaba tus montañas acosado por el hambre. Con las primeras guayabas que te robé me hiciste invencible y poeta de la rebelión.
5.
¿Recuerdas el susto que me diste aquella tarde cuando enviaste tus policías a la verde y desolada colina donde la estatua del Salvador abraza la ciudad?
Yacíamos de cara al sol de la tarde mi amiga y yo, modestamente abrazados leyendo un libro de poemas. Nos apuntas con un revólver asesino porque según tu moral eso era pecado, o sea, estar allí solos y benditos de cara al cielo azul. Te empeñabas en que éramos dos delincuentes por estar allí "profanando" la estatua de yeso de nuestro querido Señor Jesucristo. Pero no se te ocurre que el amor entre dos seres vivos es la cosa más santa que hizo Dios. Y además, era falso lo que estabas pensando, pues estábamos muy puros leyendo a Walt Whitman esperando que cayera la noche para meternos a un montecito a... Bueno, eso a ti no te importa, vieja chismosa.
Te empeñaste en inventarnos un crimen para meternos en la cárcel, lo que intentaste hacer si yo no te hubiera sobornado con mi recordada estilográfica "Parker" para que no cometieras esa burrada con mi compañerita que estaba llorando de dolor, sintiéndose una horrible prostituta dentro del sombrío ataúd rodante donde nos embutiste como un par de tenebrosos criminales.
Nunca te perdonaré aquellas lágrimas, Medellín malo, pues mataste en el amor de mi niña la inocencia animal de su cuerpo...
Y como eres una beata farisea y retenida, nos niegas hasta la felicidad barata de esa cama verde tendida por Dios para sus pobres amantes que por decencia no pueden ir a los burdeles donde bendices la degradación de las almas, y hasta expides carnets para legalizar el envilecimiento del amor.
Tu morbosa imaginación no puede concebir dos seres puros hijos del sol, o de la noche, porque los condenas con tu diabólica moral redactada por inquisidores prostáticos.
Francamente, Medellín, eres peligrosa. Eres como el diablo para comprarle las almas, con la diferencia de que tú no las condenas al Infierno, sino al No-ser.
No te enojes, mi querida, te amo más de lo que crees, pues al fin tú me has hecho posible. A tí, que no me has dado nada, salvo soledad y un poco de dura miseria, te debo la riqueza infinita y humilde de mi ser, que no cambio por todo el oro de tus bancos comerciales.
Después de todo eres milagrosa. Haces posible lo imposible: hasta eres capaz de producir un loco idealista como yo. ¡Bendita seas!
Tu incomprensión ha creado en mí un hombre nuevo, distinto a los hombres que produces en serie como si fueran bultos de tela, muertos, o botellas de ron.
En ese desamparo me hice fuerte para la lucha, y te negué el homenaje de mis bodas con la muerte y la resignación. Y además, te debo gratitud, porque esa tu manera de parir "monstruos" me regaló un santo que fue mi padre Fernando González. Te vuelvo a bendecir por él, a quien tanto hiciste sufrir, y tanto te amó.
6.
Todo es calma esta noche de una manera dulce, sin furor. El cielo se derrama en una brisa de estrellas. Esta luz esparce beatitud por el inmenso Valle de Aburrá. En lo más claro del cielo se dibuja un elefante con alas que son enormes plumas de nubes. Semeja un ángel en reposo, en pausa para elevar el vuelo al fondo más azul de la noche. Luego se desintegra en una constelación de luces. Creo que estoy borracho.
En un sitio no lejos de este monte, una mujer duerme su sueño puro. ¿O será desesperado? A esa mujer la amé hace años. Aún oigo sus canciones de amor, su voz excitante y carnal. Siento que el corazón es ingrato y acumula tumbas en la juventud que luego olvida. Al principio las riega de amor, de besos, de lágrimas, de flores. Y luego de indiferencia.
¿Qué será de esa mujer a la que antes había hecho el homenaje de mi vida, y ahora soy incapaz de rendirle el de un recuerdo, ni siquiera un deseo, ni nada que no sea este desgarramiento de indiferencia?
En la Biblioteca, hermosa fiesta de silencios. Afuera todo calla, hasta mi corazón tumultoso. En lo alto del cielo, todo se apacigua: el rumor de la ciudad, los sauces, el viento, mientras la noche cruza silenciosa sobre este universo puro y sin memoria. Mi corazón enamorado cesa de latir para que lo poseas con tu gloria, ¡oh cielo sagrado!
Puro dolor de dicha en esta noche desierta, sin amarte, sin teléfono para llamar a Dios, solo con mi soledad que no sabe dónde buscarte mi amor perdido, mi monja.
¡Oh, alma mía, qué amarga es la belleza!
7.
Amanece.
Mi amigo se ofrece a bajarme en auto, pero me niego. El cielo estalla de estrellas, mil aromas, un canto salvaje de cigarras, el rocío. Un aire tibio se pega a mi piel como si fuera una amante.
Desciendo fumando cigarrillo, feliz con las manos en los bolsillos por una carretera solitaria donde se derrama la luz llena de la luna. No me inquieta el peligro.
Pero como siempre que estoy feliz sintiéndome predestinado, llegas a interrumpir mis éxtasis con la santa naturaleza, y me atropellas con un catafalco del que se baja un sargento muy categórico que me pide identidad.
Me pones "¡manos arriba!" y me requisas a ver si tengo puñales o armas asesinas, y me acorralas como a una rata. Entonces te enseño una cédula donde quedé con cara de delincuente común, lo cual fue mi perdición.
—¿Qué hace a esta hora por la carretera?—preguntas.
—Nada—te digo—, paseo... existo...
Era la pura verdad, ¿qué mas podía decirte?
—Ja..ja, ¿oyeron a este imbécil? Dice que existe, ja ja ja.
¿No ves? Te burlas porque existo, porque soy poeta, y me declaras culpable una ve más porque no estoy fabricando trapos, ni durmiendo "como todo el mundo". Entonces me empujas a tu asquerosa ambulancia y me depositas en u hediondo calabozo lleno de estiércol y marihuaneros.
Desgraciadamente esa noche no tenía siquiera cigarrillos para conquistarte, para proponerte un "negocito" que es el único lenguaje que te conmueve.
A cualquier precio querías hacer de mí un delincuente, y en verdad no me explico por qué no lo soy, si hasta me dejaste es estigma de un horrible complejo de culpa. Mi atormentada cara de poeta sufriente fue siempre para ti un delito.
Mi hermano Jaime madruga a pagar mi rescate, lo cual hace con inmensa piedad, y de paso me regala un sermón marca "Made in Medellín", y un paquete de cigarrillos.
Para justificarme, le digo a la salida: "Oye compañero, te juro que soy inocente, lo que pasa es que tengo cara de poeta maldito".
8.
Aquella mañana de expresidiario reincidente fui a tu plaza de mercado a comer naranjas, y una vez más soy feliz a pesar de mis desventuras, y adoro tus contrastes. ¡Qué bello, puro y viril es tu pueblo antioqueño!
Imagínate que un culebrero nos reúne en torno a su cacharros, y nos dice que "algunos del respetable público" estamos condenados. Promete sacarnos el Diablo del cuerpo con una pomada milagrosa por la módica suma de un peso. Eleva un brazo peludo de predicador y exclama:
¡No tengan miedo, mis hermanos... Yo no les voy a robar... Este brazo es antioqueño y honrado, sólo lo uso para acariciar la ninfa y dominar el oso!
Pues sí, estuve a punto de abrazar a ese culebrero sucio y fornido, ¿sabes por qué, Medellín? Porque eres capaz de inspirar a un estafador la frase que habría hecho inmortal a Don Miguel de Cervantes.
Sobra decir que el filósofo ateo Gonzalo Arango fue el primero en comprar la cajita de pomada milagrosa para sacarse el diablo del cuerpo. Pero sin esperanzas de mejoría, pues cada vez que me la unto, mi novia dice: ¡Amor mío, hueles a diablo!
“El Tiempo”, Lecturas Dominicales, septiembre 27 de 1964, página 3.

30 de junio de 2010

como dice Noam Chomsky en su obra “Como nos venden la moto”, “Hay que domesticar al rebaño desconcertado, y no dejarle que brame y pisotee y destruya las cosas.”


Por: Caterine Arroyave. Cefa

28 de junio de 2010


No es referirse a una cárcel como instituto si no como también, la privación constante de ideas que tal vez contengan soluciones reales para nosotros.

Por: Laura Cristina  Gaviria. Cefa

“La gente que cree en la política es como la gente que cree en Dios: sorben aire con pajitas torcidas.” Charles Bukowski.


Por: Yuli Andrea Sanchéz V. Cefa

“ESA VACILACIÓN –HUMANA, DEMASIADO HUMANA– LA REDIME UN POCO, LA VUELVE UN SER REAL, CREÍBLE. PORQUE EN SU FUERZA RESIDE SU DEBILIDAD. A VECES SENTIMOS QUE MAFALDA ES DE UNA LUCIDEZ Y UNA CONTUNDENCIA EXAGERADA. EN VEZ DE NIÑA, ARQUETIPO DE LA NIÑEZ: UNA MERA IDEA, UNA CONCIENCIA. CLARO, ESTO INFUNDE RESPETO Y CREDIBILIDAD PERO, A LA LARGA, TIENDE A DILUIRLA COMO PERSONAJE. QUINO LO SABÍA MUY BIEN Y LO RECONOCIÓ EN UNA ENTREVISTA A RODOLFO BRACELLI EN 1987, AÑOS DESPUÉS DE HABER ACABADO CON LA HISTORIETA”. Tomado de: http://www.facebook.com/group.php?gid=44559050733 


Por: Keyla Alejandra Molina Castrillón #26
11 INFORMATICA 4
2010





26 de junio de 2010

Nosotros los dinosaurios


Nacidos así
para esto
sonríen las caras dibujadas con tiza
se ríe la Sra. Muerte
los ascensores se averian
los escenarios políticos se disuelven
el mozo del supermercado recibe un título universitario
los peces oleosos escupen sus oleosas presas
el sol se esconde tras una máscara

nacemos
así
para esto
para estas guerras cuidadosamente insensatas
para contemplar las ventanas rotas de la fábrica de la vaciedad
para los bares donde la gente ya no se habla
para las peleas a puñetazos que acaban en tiroteos y cuchilladas
nacidos para esto
para hospitales tan caros que resulta más barato morirse
para abogados que cobran tanto que resulta más barato declararse culpable
para un país donde las cárceles están llenas y los manicomios cerrados
para un lugar donde las masas elevan a los imbéciles a la categoría de héroes y millonarios

nacidos para esto
andando y viviendo en esto
muriendo por esto
enmudecidos por esto
castrados
viciosos
desheredados
por esto
engañados por esto
usados por esto
meados por esto
enloquecidos y enfermados por esto
convertidos en violentos
en inhumanos
por esto

el corazón se ennegrece
los dedos se dirigen al cuello
al arma
al cuchillo
a la bomba
los dedos imploran a un dios que no responde

los dedos se dirigen a la botella
a la pastilla
al polvo

nacemos a esta lastimosa devastación
nacemos bajo un gobierno que lleva endeudado 60 años
y que pronto no podrá ni siquiera pagar el interés de esa deuda
y los bancos arderán
el dinero no servirá para nada
se producirán asesinatos por la calle, a la vista de todos, que
quedarán impunes
habrá armas y revueltas por todas partes
la tierra no servirá para nada
disminuirá la producción de alimentos
el control del poder nuclear estará en muchas manos
las explosiones sacudirán sin cesar la Tierra
hombres robot afectados por las radiaciones se acecharán unos a otros
los ricos y los elegidos lo observarán todo desde plataformas espaciales
el Infierno de Dante parecerá un juego de niños comparado con esto
no se verá el sol y siempre será de noche
los árboles se morirán
desaparecerá la vegetación
hombres afectados por las radiaciones devorarán la carne de otros
hombres afectados por las radiaciones
el mar estará contaminado
los lagos y ríos se volatilizarán
la lluvia será el nuevo oro

un viento oscuro esparcirá el hedor de los cuerpos putrefactos de hombres y animales

nuevas y horribles enfermedades asediarán a los últimos y escasos
supervivientes
y las plataformas espaciales desaparecerán por consunción
por el agotamiento de las provisiones
por efecto de la decadencia general

y entonces reinará el silencio más hermoso que

se haya oído nunca.

con el sol todavía oculto

a la espera del siguiente capítulo.

Charles Bukowski.

23 de junio de 2010

!RABIA!... una palabra q desata muchos sentimientos.
¿por que rabia?..porque el mundo esta pintado y lleno de mascaras; tal ves por q las promesas no se cumplen, las injusticias abundan, nuestros derechos se incumplen a diario, la guerra nos invade, demasiadas mentiras y secretos guardados,porque el mundo nos alimenta con falsos sueños para colocar sus defensas,porque nos dicen q somos libres y nos nos dejan gozar eso...



Por: Daniela Guitierrez Ferrer. Cefa

20 de junio de 2010

A CONTINUACIÓN UNA PEQUEÑA RECOPILACIÓN DE FRAGMENTOS DE LOS COMENTARIOS TRAÍDOS POR EL CEFA A NUESTRO BLOG, NOS SEGUIMOS LEYENDO CON LA INTENCIÓN DE REFLEXIONAR DÍA A DÍA SOBRE LA CONDICIÓN HUMANA Y NUESTRO LUGAR EN EL MUNDO DE LA MANO DE NUESTRA "MADRINA CONCEPTUAL" MAFALDA...
siempre en un laberinto hay muchos caminos pero al final solo hay una salida.


Por: Nohemy Andrea Giraldo. Cefa
Y espero que cuando despertemos de esta pesadilla en la que vivimos nos tomenos la pastilla correcta, no aquella que nos borre la memoria para vovler a ser cultivados en este mundo consumista y capitalista lleno de corrupcion y mentiras, sino que nos tomemos aquella que nos permita abrir lo ojos y usarlos para ver la verdad, para salir y descrubir que hay mas alla de las paredes de esta catacumba en la que se ha convertido el mundo.


Por: YULIANA RODRIGUEZ RESTREPO. Cefa.
¿libertad es tener en cautiverio a mas de 1.000 personas?


Por: MARYI VERÓNICA CASTRILLÓN. Cefa
¿queines nos violan este derecho de la libertad no deberian estar en esas celdas frias de las carceles lokombianas, norteamericanas?¿Acaso eso no es un delito?

Por: YULIANA RODRIGUEZ RESTREPO. Cefa
¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?



Por: DANIELA GUITIERREZ FERRER. Cefa

2 de junio de 2010

ACTO CREATIVO




Por el huevo roto en el suelo
Por el 5 de julio
Por el pez en la pecera
Por el viejo de la habitación nº 9
Por el gato sobre el muro

Por ti mismo

No por la fama
Ni por el dinero

Tienes que seguir luchando

Cuanto te haces viejo
Disminuye el atractivo

Es más fácil cuando se es joven

Cualquiera puede alcanzar
Las alturas alguna que otra vez

La clave consiste en
Resistir
Cualquier cosa que sirva
Para que
Esta vida siga bailando
Frente a
Doña Muerte.

Charles Bukowski...